LETICIA OROPEZA ESPOSA, MAMÁ, CANTANTE Y MENSAJERA DE DIOS

lideres emprendedoras

Desde siempre fue una niña muy tímida, insegura e incluso con déficit de atención y con pánico para hablar en público, por lo que nunca por iniciativa propia, se hubiera atrevido a pararse frente a un público y mucho menos a predicar. Hoy por hoy la cantante cristiana busca dejar un mensaje a través de sus letras musicales para transformar vidas. Para creer en un tiempo venidero que refleje exactamente eso, es necesario ser agradecidos, lo que sea que venga es mío y por eso agradezco, asegura la vocalista de JDR.

PLATÍCANOS MÁS DE TI… ¿QUÉ TE LLEVO A SER PASTORA?
Es algo que no decidí yo, ni tampoco mi esposo, conocimos a Jesucristo, pero nunca pensamos ser pastores, esto es un llamado que solo Dios puede hacerte y lo vas descubriendo día a día, yo soñaba con tener una agencia de publicidad, y mi esposo deseaba ser un empresario. 

¿EN QUÉ OTROS ÁMBITOS TE DESEMPEÑAS?
Soy compositora he escrito varias canciones, mi esposo y yo hemos montado una disquera en donde a través de la música hemos alcanzado a jóvenes con diversas problemáticas y además exhortamos a los que tienen el talento musical a desarrollarse en esa área. Cuento con una pequeña empresa de serigrafía y sublimación donde en mis tiempos libres puedo poner en práctica todas las cosas creativas que se puedan imaginar

CUÉNTANOS DE JDR ¿QUÉ ES Y QUÉ PROPÓSITO TIENE?
Es un movimiento, sus siglas significan Jóvenes de Rompimiento, ¿Por qué de rompimiento? Creemos en aquellos que aun ni ellos mismos creían en que podrían lograr algo en su vida, porque a lo mejor ni sus familias ni nadie creía en ellos. A través de este movimiento estos jóvenes podrán romper todo tipo de pensamiento, para transformar su entorno y la sanidad de sus almas.

¿PARA TI QUÉ ES SER FELIZ?
¡Ser agradecido! Necesitamos abrir bien nuestros ojos mirar a nuestro alrededor y ver lo que tenemos, a lo mejor no es lo más bonito, o lo que quisiéramos tener, pero es lo que tenemos, y si no aprendemos a disfrutar aquello por muy pequeño que sea, tampoco podremos disfrutar lo grande que pueda llegar a tener. Lo que sea que venga es mío y por eso agradezco, de esa manera podré disfrutar a mi familia, mi trabajo, mi casa… Allí es donde se encuentra la clave del ser feliz, agradecer lo pequeño que tenemos porque cuando llegue lo grande nos sabrá mucho mejor.

«Es mejor dar que recibir»