Dra. Matilde Ulin Barjau

Hablar de la Inclusión Educativa no es nuevo, desde hace aproximadamente 55 años se oye sobre el tema; sin embargo, en la vida cotidiana no hemos logrado hacer conciencia que es una tarea de todos: unidas, las familias, las instituciones gubernamentales y la sociedad en general, se podrán lograr mejores resultados en el abordaje hacia mejores estadios de desarrollo para los individuos con alguna discapacidad intelectual.

En los pasillos educativos, hoy se habla de la 4T y la NEM, “Nueva Escuela Mexicana”. Ya el Secretario de Educación, Esteban Moctezuma, presentó a la NEM como un modelo que ofrecerá: “una educación humanista, integral y para la vida, que no solo enseñe asignaturas tradicionales, sino que considere el aprendizaje de una cultura de paz, activación física, deporte escolar, arte, música y, fundamentalmente, civismo e inclusión”.

Siendo generosos, y dándoles el beneficio de la duda a las nuevas autoridades, todavía no sabemos qué tan preparados están los docentes y cuerpo administrativo para brindar atención a los alumnos con discapacidad y a los padres de familia. Porque, no solo se debe pensar en la familia que tienen a un hijo con una capacidad diferente, sino que también, con la nueva visión de inclusión, se deben incluir a los alumnos y padres de familia que deben de aceptar y respetar las condiciones de vida de personas que requieren una atención especial y de inclusión. En ese sentido, aquí se aporta una visión ecológica y sistémica para comprender a la discapacidad, como una condición de vida diferente o Educación Inclusiva.

En el enfoque ecológico considero importante las aportaciones que ha hecho el psicólogo ruso, Urie Bronfenbrenner. Él destaca una teoría ecológica sobre el desarrollo humano en la que resalta la importancia que tienen los ambientes en el desarrollo de la persona. Los ambientes son cambiantes, postula cuatro sistemas que inciden directamente en el desarrollo del individuo. Estos son: el Microsistema, el mesosistema, el exosistema y el macrosistema. 

El primero se refiere, al patrón de actividades, roles y relaciones que el sujeto experimenta en un entorno determinado, como pueden ser el hogar o la escuela, donde interactúa cara a cara con sus semejantes. 

El Mesosistema, por otro lado: comprende las interrelaciones entre dos o mas entornos en los que la persona participa de manera activa, por ejemplo, pueden ser las relaciones que tiene un niño en su hogar, en su escuela y con sus amigos. 

Respecto al Exosistema: este corresponde a uno o mas entornos que no incluyen a la persona como un participante activo, pero que, aun así, son afectados por los hechos que ocurren en estos entornos, por ejemplo, el trabajo de los padres de un niño, o un circulo de amigos de su hermano.

Finalmente, y no menos importante, el Macrosistema: son los marcos culturales o ideológicos que afectan o pueden afectar a los sistemas de menos orden (microsistema, mesosistema y exosistema) y que podrán existir en el nivel de una subcultura o cultura en la totalidad, por ejemplo, la influencia que tiene un país sobre una escuela o un trabajo determinado. Esta teoría destaca que, los ambientes son importantes y cada uno se estudia por separado. 

La teoría sistémica brinda un enfoque que permite comprender y atender el escenario que vive una familia cuando nace un hijo con discapacidad, impactando y teniendo repercusiones importantes en lo emocional y lo psicológico de la familia.

Por lo tanto, es indispensable que la NEM tome en cuenta estas teorías y que se haga un frente familiar y de espacios educativos para valorar y respetar cada proceso de cada individuo, creando un sistema interactivo y dinámico que influya en el desarrollo del estudiante. La base de las teorías expuestas, considero, son las idóneas para abrir en entendimiento de que todos somos iguales, pero todos somos diferentes, brindando respeto y trato digno a cada miembro de la familia, y la escuela, logre integrar a personas valoradas y respetadas sin importar la diferencia en la manera en que aprende, su manera de ser, de pensar y su imagen física.